La Reunión Especializada sobre la Agricultura Familiar (REAF) fue una iniciativa política del Gobierno Brasileño incluida en un contexto de reorientación de la política externa, enfocada hacia la integración regional y a una mayor aproximación con los países en desarrollo. El Ministerio de Desarrollo Agrario y el Ministerio de Relaciones Exteriores llevaron en 2004, al Grupo del Mercado Común (GMC), la propuesta e creación de la REAF con la intención de incluir a la producción familiar en el proceso de integración regional por medio del fortalecimiento de las políticas públicas y de la generación de renta por la facilitación del comercio de los productos de la agricultura familiar.
Algunos organismos y movimientos sociales ya venían trabajando hace mucho tiempo por la creación de espacios para la agricultura familiar en el MERCOSUR. Cabe destacar la "Carta de Montevideo" de 2003, resultado del seminario "Las asimetrías en las Políticas Económicas y Agrícolas dentro del MERCOSUR", realizado por la Coprofam con el apoyo del Programa Regional del FIDA para el MERCOSUR, que expresaba esta necesidad. Por eso, fue fundamental la articulación ya existente y la defensa de la propuesta presentada por Brasil al GMC por estas organizaciones.
En el Mercado Común, trabajar sobre el conjunto de las asimetrías significa la coordinación de políticas internas y del comercio exterior en lo que afecta a la cuestión de la agricultura familiar. Van desde acciones enfocadas a la ecualización de tasas, del tipo de cambio, de las inversiones públicas, hasta aquellas de políticas agrícolas y agrarias que son diversificadas y múltiples, abarcando medidas sanitarias y fitosanitarias, generación o transferencia de nuevas tecnologías, la regulación del abastecimiento y de los precios, el crédito y el seguro, el acceso a la tierra y a los insumos de producción, entre otros.
La idea de una combinación coordinada de esos instrumentos existentes y de los que vayan a ser creados, enfocados hacia el establecimiento de condiciones para un desarrollo sustentable y con equidad de la agricultura familiar, tornó necesario que se impulsase procesos de diálogo político, incorporando a la sociedad civil y a sus organizaciones al esfuerzo de integración.
La REAF actúa de forma solidaria y busca explotar la complementariedad del sector de la agricultura familiar, por medio de la sistematización de las informaciones, del análisis de las posibilidades concretas y del diálogo sobre los resultados obtenidos en cada país y en el MERCOSUR, en la construcción de consensos necesarios para producir recomendaciones y diseños de acciones y programas con apoyo político y técnico.
Sus objetivos fundacionales son los de fortalecer las políticas públicas para la agricultura familiar en el MERCOSUR y promover y facilitar el comercio de la producción de base familiar, a partir de los principios de la solidaridad y de la complementariedad, buscando la reducción de las asimetrías y el desarrollo de la región.
Tales objetivos implican, por lo tanto, la creación de condiciones para que esos productores sean incluidos en el mercado, a través de medidas que aseguren más y mejor acceso a los medios de producción y de la comercialización y que conduzcan a la agregación de valor a los productos y al aumento de la capacidad productiva de la agricultura familiar como un todo.
Tales políticas diferenciadas para la agricultura familiar, bajo ese punto de vista de la REAF, deben transitar a partir de la idea de que constituyen una reacción compensatoria para los efectos indeseados del libre comercio hacia la comprensión de que forman un conjunto de instrumentos necesarios para la creación de un nuevo patrón de desarrollo con inclusión social y ciudadanía.
La agricultura familiar es entendida como fuente de diversidad por medio de sus sistemas de producción, sus modos de vida y de su densidad cultural. Un sector con alto potencial y capacidad de equilibrar diferencias entre las regiones productoras, de desarrollar confianza económica y generar estabilidad política, que exige políticas diferenciadas que hagan parte integrante de la propia política económica.
La REAF enfoca sus acciones en la idea de la integración amplia que sea comercial y económica, pero que sea también social y cultural. La comprensión compartida en su interior de que la integración regional debe ser un instrumento en la búsqueda de mejor calidad de vida de las poblaciones, es vista como una condición clave para el desencadenamiento de un proceso de crecimiento sustentable desde el punto de vista económico, social y del equilibrio ambiental. El rumbo es el de un MERCOSUR ampliado geográfica y socialmente, integrado con igualdad de oportunidades, democratizado por la participación social y en la cual el comercio es un medio y no un fin en sí mismo.

Construyendo la integración solidaria, democrática y participativa
La REAF está vinculada al Grupo del Mercado Común (GMC) y tiene como mandato tratar de cuestiones relacionadas a la agricultura familiar y asesorar al GMC por medio de recomendaciones.
Desde el principio, la Reunión Especializada se organizó de forma inédita incorporando a la sociedad civil en todos los espacios, tanto en las secciones nacionales como en las instancias regionales de trabajo. Esta dinámica de trabajo incluyó de forma orgánica un segmento económico del MERCOSUR que estaba fuera del proceso de integración y que representa la gran mayoría de lo rural del bloque, a pesar del espacio en el Foro Consultivo Económico y Social del MERCOSUR.
Al elegir el diálogo político como estrategia central de la formulación de propuestas y de la búsqueda de convergencias y consensos, dentro de los marcos institucionales del bloque, la REAF se propuso un esfuerzo sistemático de análisis, debate y formulación de políticas públicas efectivas que incorporen la diversidad y la importancia de la agricultura familiar en el desarrollo económico de la región.
Al crear una mesa de diálogo de alcance y plural, incorporando a la sociedad civil en las delegaciones oficiales, se tomó como elemento principal de la integración regional el fortalecimiento de las políticas públicas y la disminución de las asimetrías, lo que significó la reorientación de la visión central de libre mercado como generador de desarrollo para el entendimiento de que las políticas públicas deben desencadenar el proceso de desarrollo de la región, inclusive las políticas de facilitación del comercio.
La REAF consiguió, de ese modo, conformarse en un espacio de diálogo político entre gobiernos y organizaciones representativas de la agricultura familiar del MERCOSUR, con el objetivo de buscar convergencias y formular e implementar políticas diferenciadas que permitan reducir las asimetrías, garantizar la seguridad alimentar y nutricional, superar la pobreza y la exclusión social y generar un nuevo patrón de desarrollo socioeconómico.
El intercambio de conocimiento acerca de los instrumentos de políticas públicas, sobre el diseño de los programas y acciones, su aplicación y gestión, la evaluación del impacto de esas políticas y su coordinación y convergencia, permite la definición de objetivos comunes o compartidos y la consolidación de un nuevo momento en la integración regional.
La REAF reúne representantes de la sociedad civil y de los gobiernos de los Estados Parte, a través de los ministerios responsables por el sector. Se organiza en Grupos Temáticos (GT) creados para atender, de forma profunda y calificada, la agenda de trabajo, levantando recomendaciones y diseñando instrumentos concretos de política pública a nivel nacional o regional.
Las secciones nacionales reproducen esa estructura participativa, en la interacción directa con las representaciones de las organizaciones de la sociedad civil y la profundización del diálogo político interno de cada país.
Seminarios y talleres preparatorios, nacionales y regionales, examinan, profundizan y sistematizan los temas en análisis que serán llevados a las Sesiones Plenarias de la REAF.
Esas Plenarias ocurren cada seis meses, con la participación de delegaciones nacionales integradas por los gobiernos y por representantes de las organizaciones sociales de la agricultura familiar de cada país. El resultado de los trabajos es enviado a la GMC.
Ese modo de organización del trabajo permite establecer una agenda para la REAF que refleja las necesidades, demandas y aspiraciones de los agricultores y agricultoras familiares, construida a partir de la discusión y del estudio, de forma democrática y participativa.
No sólo las secciones nacionales participan en los trabajos, sino también las organizaciones, que discuten internamente y traen sus propuestas, demandas y contribuciones para los espacios colectivos, tanto en las secciones nacionales como en las plenarias regionales.
Ese método tiene como base los objetivos fundacionales de la REAF, conforme la Resolución 11 del Grupo del Mercado Común, aprobada por unanimidad por los Estados Parte, el 25 de junio de 2004 y en su Regimiento Interno, que establece las condiciones de participación y modo de funcionamiento.
La condición para que las recomendaciones lleguen a los órganos de decisión del MERCOSUR, sean allí debatidas y profundizadas, adoptadas e analizadas internamente por los Estados Parte, depende de la calidad y de la profundidad del trabajo realizado en las instancias internas de la Reunión Especializada.
Las recomendaciones deben responder al mandato de la Reunión y la orientación política general del proceso de integración y por eso resultar de un proceso transparente y democrático de discusión y formulación.
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